Editable para siempre
Cambiá el contenido cuando quieras. El código impreso sigue funcionando igual.
Cobros, menús, WhatsApp y enlaces en una sola página que podés editar cuando quieras, sin volver a imprimir el código.
Sin tarjeta de crédito. Tu primer QR en menos de un minuto.
Cambiá el contenido cuando quieras. El código impreso sigue funcionando igual.
Alias, CBU, Mercado Pago, MODO y más en una pantalla, con botón de copiar.
WhatsApp, Instagram, Telegram, tu menú o tu web, ordenados como quieras.
Mirá cuántas veces escanean tu código y cuándo, sin rastrear a nadie.
Colores, forma de los módulos y logo. Descargá en SVG o PNG para imprimir.
Las páginas cargan al instante, incluso con datos móviles lentos.
Un código, una página que editás cuando quieras. Estos son algunos usos reales.
Dejá de pegar el alias en un papel al lado del QR de Mercado Pago. Un solo código muestra alias, CBU y billeteras, y el cliente copia de un toque.
Secciones con precios que actualizás desde el celular. Sin reimprimir cada vez que cambia un valor.
El cliente escanea y le abre el chat con un mensaje listo. No tiene que guardar tu número.
En la vidriera o en la bolsa de la compra: todo lo que vendés, con fotos y precios en tu propia página.
Plomero, electricista, manicura: pegá el código en la camioneta o en la herramienta y que te escriban directo.
Llevá a quien escanea a tu agenda online, tu WhatsApp o el formulario que ya usás.
En el mostrador o en el ticket: un código que lleva directo a dejar la reseña en Google o Instagram.
Instagram, TikTok, catálogo y contacto en una página liviana y tuya, sin depender de otro servicio.
Pegalo en la ventanilla. Quien pase se contacta al instante, sin anotar un número en el celular.
En el cartel de la vereda: fotos, precio y contacto, y lo actualizás cuando cambia algo.
En tu puesto: que te paguen por transferencia y te sigan en redes sin hacer la cola más larga.
Quien toca el timbre te escribe aunque no estés. Sirve igual para una oficina o un consultorio.
En la invitación o en la mesa: cómo llegar, la lista de regalos y las fotos que suben los invitados.
La clave a la vista en un cartelito, sin dictarla cada vez ni escribirla mal.
Cómo usar la máquina, dónde está la llave, qué hacer si se corta la luz. Quien lo necesita lo lee ahí mismo.